Con la llegada de Mac OS X 10.4 ‘Tiger’, Apple está en una posición privilegiada para liderar la transición a los Sistemas Operativos del futuro. Las grandes cuestiones están resueltas: búsqueda, compatibilidad, interfaz gráfica… Pero, ¿llegará esto al gran público? Tal y como se presenta el panorama, los siguientes 18 meses prometen estar al rojo vivo. Microsoft es la gran dominadora de un mercado que está asistiendo a un punto clave de su corta historia. El salto cualitativo que supuso la aparición a mediados de los ochenta, para el mundo Macintosh, y a primeros de los noventa, para el mundo PC, es algo comparable a lo que tenemos por delante.

En el último decenio los usuarios de informática hemos experimentado constantes evoluciones en el hardware que los fabricantes ponían a nuestra disposición. Sin embargo, la evolución de los sistemas operativos que funcionan sobre éstos no ha sido tan fulgurante. Desde Windows95 (el punto clave en el dominio de la compañía de Redmond) hasta Windows XP Service Pack 2 ha habido muchos cambios… pero insuficientes. En el año 2005, la tecnología que Microsoft ofrece a sus clientes sigue basada en las mismas metáforas que hace quince años. Hay archivos, hay ventanas, y debes bucear en tus ventanas para localizar tus archivos. La misma barra de tareas. El mismo menú inicio. La misma historia. Más estable. Más potente. Más bonito. Pero lo mismo.
Apple optó por una vía diferente. A finales de los noventa decidió que el modelo que había seguido con el Mac OS tradicional estaba agotado: ralentizaba sus máquinas y necesitaba una renovación. Y optó por hacer borrón y cuenta nueva. En el año 2000 presentaba Mac OS X 10.0, una beta pública que ofrecía un rendimiento bastante pobre. Cinco años después, mientras Microsoft mantiene un producto de 2001, Apple cuenta con el sistema operativo más avanzado del mundo.
Tiger supone la culminación de un proceso de evolución "felina" que se consolidó con Jaguar, destacó sobre sus rivales con Panther, y ahora cristaliza en la versión 10.4. Tiger ofrece ahora lo que Microsoft lleva prometiendo desde hace dos años. Y cuando su competidor Longhorn salga al mercado, dentro de año y medio, lo hará con la mitad de las prestaciones prometidas que sí aparecen en Tiger, y con unos requerimientos de hardware más que exigentes. Mac OS X nunca ha estado mejor posicionado. Y en Cupertino deben aprovecharlo.
Apple lleva años confiando en el "márketing gratis" de su base de usuarios instalada. Todos hemos convencido a algún conocido de que pruebe un Mac. Y mientras la hucha del cerdito en 1, Infinite Loop, hace "clin" con cada dólar que se ahorran en publicidad Macintosh. El iPod es otro cantar. Bajo la batuta de Danika Cleary la división iPod sí ha contado con todo el apoyo económico y la maquinaria publicitaria de Apple, y los resultados están ahí: un dominio abrumador del mercado.
Recientemente Apple contrató a varios pesos pesados del mundo del márketing entre compañías del sector. ¿Podría ser el comienzo de algo? Hace casi dos años del último anuncio en TV de un Macintosh, no ya en Europa, sino en Estados Unidos. Si Apple quiere atreverse a retar a Microsoft, debe poner las cartas sobre la mesa y apostar fuerte. La reciente revisión de su gama de equipos le da nuevas fuerzas para presentar argumentos a la horda de usuarios Windows que están hartos de tanto problema, que simplemente piden que su máquina funcione. Apple ofrece una respuesta a eso… ¡pero tiene que hacérsela llegar! Es vital que el gran público conozca el Macintosh. Probablemente la condición de empresa de cuota de mercado marginal limita las posibilidades de una gran campaña mundial. Pero poco a poco debería ponerse en marcha una maquinaria encargada de, dentro de dieciocho meses, plantear una duda a unos usuarios que conozcan todas las posibilidades. Y, con suerte, en 2007, tendrán que elegir entre una tecnología prometida cuatro años atrás, y el sucesor de Tiger.
Sin esa presencia publicitaria en los medios, el Mac nunca podrá ser un serio rival para Windows Longhorn cuando sea que éste sea por fin presentado. Mac OS X será muy superior… pero sólo lo sabremos unos pocos. Apple debe atacar ahora, debe introducirse en casa de los usuarios, y la publicidad es fundamental para ello. Llevan años ahorrando: este es el momento. Aunque me temo que la estrategia que ha ideado el Sr. Jobs va por otro camino: el modelo iTunes Music Store + iPod. Ya hablaremos de eso otro día. Mientras tanto, sigo esperando un anuncio a lo "¡Hola, soy Edu, Feliz Nuevo Mac!".

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