816888_97535313Hubo una época en la que ningún accionista habría apretado a Apple para que repartiera su reserva de efectivo, porque había mejores cosas que hacer y todas parecían rentables. No sólo el desarrollo de productos o mercados: la transformación de Apple en una gigantesca cadena de montaje global, dirigida por Cook, no ha sido barata.

Pero Apple ha llegado al punto en que genera más dinero del que sabe invertir, y por eso su nuevo CEO empezó a repartir dividendos. Como otras empresas tecnológicas maduras, realmente no necesita conservar todo lo que genera.

Otro modo en el que Apple puede hacer que sus acciones suban es recomprar acciones: compra acciones de la propia empresa en bolsa, y las amortiza o destruye, con lo que el valor de la empresa se reparte entre menos (las restantes). Es algo que se suele hacer cuando las acciones están lo suficientemente baratas. Cook había programado devolver a los accionistas 50.000 millones de dólares hasta el 2015 mediante recompras y dividendos, pero la presión de Wall Street le obligó a anunciar en Abril que duplicaría el programa hasta los 100.000 millones. Los inversores ven el dinero en la cartera de Apple y preferirían verlo en la suya, porque no ven que Apple lo esté usando.

Lo malo es que buena parte de ese dinero no está en Apple EEUU, sino en sus filiales, y repatriarlo les obligaría a pagar impuestos serios (por éso no lo hacen). Apple ha financiado esa compra extra con deuda.

De empresa creciente a vaca lechera

Pero ha sabido a poco. Además de repartir dividendos y recomprar acciones con su reserva de efectivo, algunos están empezando a pedir a Apple que se endeude expresamente para comprar más acciones o repartir dinero entre sus accionistas. Dado que Apple es enormemente solvente, esa deuda le saldría barata, y las acciones subirían (hasta los 700 dólares por acción según Carl Icahn, portavoz de los depredadores) aunque el márgen sobre ventas siga cayendo.

La analogía más fácil sería que además de ordeñar a la vaca, estos "accionistas activistas" quieren inyectarle productos que dañan su salud pero aumentan la producción de leche.

Siendo claros, esta maniobra no es absurda. Cuando una empresa ya no tiene perspectivas de gran crecimiento ni necesidad de inversiones, pero sigue generando liquidez, es decir cuando es una "vaca lechera" y no una "estrella" según la clasificación tradicional, lo que hay que hacer es ordeñarla. Hacer que se financie con deuda barata y no con recursos de accionistas (caros). Sacar todo el dinero posible para invertirlo en otras cosas.

Lo malo es que el tratamiento no es fácilmente reversible. Una vez sangrada y endeudada, la empresa vaca ya no puede acometer con facilidad grandes proyectos ni inversiones. Está condenada a explotar lo que tiene, evolucionar un poco, estancarse. No podría haber abordado una expansión industrial como la de estos años, que ha hecho posible la irrupción del iPhone y el iPad.

La empresa sin dueño

Si alguien hubiera aplicado estos criterios a Microsoft hace años, estaría de deuda hasta el cuello, porque (aparentemente) es el mismo caso. Pero en Microsoft hay algo que no hay en Apple: un propietario dispuesto a defender el proyecto de crecimiento y la capacidad de inversión de la empresa.

Apple no tiene un propietario como Gates, porque Jobs apenas tenía acciones (es famoso que se quedó con una, aunque eso cambió). Los miembros del comité son esencialmente expertos externos, no representantes de los accionistas. Tim Cook, Al Gore y otros personajes familiares son los mayores accionistas individuales, pero sus paquetes son minúsculos al lado de fondos de pensiones e inversión, que controlan el 62% de la empresa (aquí podéis ver el detalle). Aún así, el mayor accionista aparentemente no llega al 5%.

Carl Icahn no tiene una participación dominante (unos mil millones de dólares de una empresa que vale doscientas veces éso), pero no le hace falta. El veteranísimo tiburón es perfectamente capaz de convencer a otros accionistas para presionar a Cook, con quien ya ha mantenido "agradables" conversaciones sobre el tema y "seguirá hablando" (Apple ha descrito la conversación como "muy positiva"). Sus operaciones, desde la compra y destrucción de TWA hasta el asalto a Dell y Apple este verano, son un catálogo de iniciativas que, con éxito o sin él, casi siempre le han dado beneficios.

Esto no significa que todo el mundo vea las cosas como él, ni que gane siempre. Incluso si se piensa que los días explosivos de Apple han terminado, no todos los inversores creen que sea oportuno cargarla con deuda o limitar su capacidad de seguir creciendo (recordemos que lo hace a más del 10% anual, lo que no se puede llamar estancamiento).

¿A dónde vas, Apple?

El problema es que los inversores no saben si Icahn tiene razón o no. No saben si Apple está muñendo un nuevo asalto o sólo puliendo lo que tiene. ¿Es una empresa de alto crecimiento o sólo una rentable proveedora de infraestructuras para el comercio en medios digitales? ¿Tiene algo interesante que hacer con todo ese dinero líquido? 

Apple TV no aparece, Samsung (y todo hijo de vecino) le ha ganado por la mano en el tema del iWatch, el uso de las tabletas Android en la web va subiendo, y hasta Sony lanza de nuevo teléfonos móviles que gustan. Cook ha dicho que habría productos en categorías nuevas, pero a los accionistas no les basta con anuncios.

El tiempo de Cook para demostrar que Apple es capaz de sorprender de nuevo se acaba. El próximo iPhone, que se espera abra la guerra en el segmento medio, debería ser una señal.

 

 

¿Qué opinas? ¿Se ha convertido Apple en una empresa vaca, o veremos novedades serias? Cuéntanoslo en los foros .