fantasticarDe acuerdo con el Wall Street Journal, Apple se ha “comprometido” con el proyecto y ha fijado internamente la fecha de lanzamiento para 2019. Eso deja bastante tiempo para especular sobre un producto que puede no estar todavía definido.

El WSJ soltó su “noticia” el día 21 con pocos detalles, pero la prensa (incluyendo a Macuarium) lleva mucho tiempo dándole vueltas. Las pistas están por todas partes, pero no está nada claro hacia dónde señalan.

Los datos fiables

El resumen de lo que sabemos es bastante sugerente, sin embargo:

  • El nombre en código del proyecto es “Titan”.
  • Apple se pasó más de un año analizando la viabilidad del proyecto antes de darle la luz verde, incluyendo reuniones con responsables de transporte del Estado de California (los que levantaron la liebre sobre las emisiones de Volkswagen).
  • El proyecto tiene en torno a 600 empleados actualmente, aunque ahora han sido autorizados a triplicar la cantidad.

De acuerdo con el WSJ, este primer coche no sería “completamente autónomo”, aunque el plan a medio plazo sería llegar a ello. Lo que significa cada una de esas cosas es completamente opinable.

Datos sin explicación

Esto es lo que se sabe, pero hay muchas más información que no puede ser confirmada. De acuerdo con Business Insider, el Financial Times y MacRumors, entre otras fuentes:

  • El “producto” parece una furgoneta monovolumen, como la que se ve en las fotos del vehículo que levantó sospechas en California y que fue descartado como un simple sistema de fotografía para Apple Maps (la propia Apple explicó el tema).
  • El proyecto está pilotado por Steve Zadesky, procedente de Ford, aunque su experiencia allí fue como simple ingeniero. En Apple ha participado en los primeros iPods e iPhones, y en Liquid Metal (un material que Apple sólo usa en los pinchos que sirven para abrir la tarjeta SIM de los iPhones). Luego estuvo a cargo de “proyectos especiales” de Hardware, y después bajo la dirección de Ive.
  • Zadeski ha realizado diferentes viajes, notoriamente a Austria, para hablar con posibles socios y proveedores. Aunque parece que Fiat ha hecho lo posible por implicarse, sería sorprendente que Bosch no estuviera implicada: esta empresa fabrica módulos completos que se integran en los coches de diferentes fabricantes. No está claro qué es lo que Apple propone o pregunta a los fabricantes, pero un directivo de Daimler ha declarado que no van a ser “el Foxconn de Apple” y limitarse a fabricar para la empresa de la manzana.
  • Apple Insider dice que el trabajo se está desarrollando entre Cork (Irlanda, donde Apple tiene un gran centro de soporte y se está construyendo una fábrica) y el pueblo de Sunnyvale, al lado de Cupertino. El nombre de la sede del proyecto sería “SG5” y la tapadera, una empresa llamada SixtyEight Research dedicada a la investigación de mercados.Según dicho site de rumores, en Sunnyvale la presunta tapadera de Apple ocupa (entre otros) un edificio sin identificar en cuyos permisos se incluye un “garage de reparaciones” (sin ventanas) y “zona de trabajo automovilístico”. El edificio disfruta de ventanas translúcidas… y de acuerdo con una nota en la puerta, su recepción está en uno de los edificios de la zona, uno que sí ocupa Apple abiertamente.
  • Entre los fichajes que Apple ha hecho en la industria automovilística está Johann Jungwirth, que fue CEO de la filial de Investigación y Desarrollo de Mercedes Benz en EEUU. Pero Daimler dice que Jungwirth no estaba con el equipo que desarrolló el coche autónomo de Daimler, sino con los dedicados a integrar funciones de teléfono móvil y mejorar la experiencia de uso. Pero su perfil de LinkedIn dice que supervisaba también la parte de conducción autónoma.
  • Otra figura contratada en 2015 es Doug Betts, ex vicepresidente senior del grupo Chrysler (filial de Fiat) a cargo de operaciones, servicio y calidad.
  • Apple está en plena campaña de contratación de ingenieros de Tesla, con “bonos iniciales” de hasta 250.000 dólares y sueldos muy serios. Entre los cazados está David Nelson (ingeniero mecánico), John Ireland (ingeniero de pruebas de tren motor) y Lauren Ciminera (recursos humanos). Pero también Jamie Carlson, que trabajó en el sistema de conducción autónoma (parcial) de los Tesla.
  • Otra campaña seria ha acabado en los tribunales: parece que Apple contrató al director de tecnología y a media plantilla de A123 Systems, una firma que desarrolla baterías avanzadas (para Fórmula 1 por ejemplo), por lo que ha accedido a indemnizar a la empresa. También ha reclutado expertos en baterías de Samsung.

La lista no acaba ahí, e incluye a científicos relevantes e ingenieros en especialidades que claramente tienen que ver con la parte mecánica y la fabricación de coches, pero sobre todo en aspectos de conducción autónoma e integración de sistemas. Una lista parcial es ésta de 9to5Mac.

Y no estaría de más incluir a Marc Newson, el diseñador que Jony Ive ha incorporado recientemente a Apple… y que además de relojes, en su día ya diseñó un coche concepto para Ford.

Bien, pero ¿qué están haciendo?

A partir de ahí, los rumores son confusos. Una razón posible es la política de Apple de experimentar en paralelo, creando varios equipos aislados para producir distintas interpretaciones de un mismo concepto, y elegir el mejor competidor. Esta política se ha seguido en muchos productos de Apple.

Parece que la implicación de Apple en el terreno automovilístico no es sólo un intento de competir con el proyecto de “coche robot” de Google; la empresa de la manzana lleva tiempo intentando integrar su versión de la electrónica en los coches, como refleja CarPlay. Pero la conclusión es que Apple quiere hacer un vehículo “autónomo” (es decir, capaz de conducir por su cuenta en algunas circunstancias) y “capaz de competir con Tesla” (un fabricante de excelentes coches eléctricos, fundado por Elon Musk y con grandes ambiciones).

También parece claro que Apple no va a producir su coche en colaboración con una marca, sino por su cuenta: probablemente usando el mismo ecosistema de proveedores (como Bosch) que hace que las fábricas de automóviles modernas tengan más de montaje de componentes y módulos prefabricados que de fabricación a la antigua. O a alguien como Bertone que ya ha hecho tiradas cortas bajo pedido.

Esto incluye (o más bien excluye) a Tesla. Parece que Apple exploró la posibilidad de comprarla, pero Musk niega la probabilidad de venderla. Ahora, la batalla por los ingenieros parece dejar claro que no hay colaboración.

Si bien hay fuentes que citan al New York Times y Jobs para asegurar que éste habría querido “enfrentarse a Detroit” con un coche, no está muy claro que el proyecto tenga demasiado sentido. Sin ánimo de ser exhaustivos, los problemas son:

  • Mercado. Así como el mercado de ordenadores, e incluso el de relojes digitales, se puede medir por cientos de millones de unidades, el de un coche eléctrico es más complicado. El coste de producción, que no sería inferior a un Tesla, hace pensar en un producto caro, incluso más por encima del coste medio de mercado de lo normal en Apple. Además, incluso pensando en un lanzamiento en 2019, la infraestructura para transmitir la electricidad necesaria para cargar una flota significativa de coches eléctricos sencillamente no existe, ni en EEUU ni en Europa ni mucho menos más allá. Hablamos de un producto de nicho y de lujo.
  • Márgen. Los márgenes brutos de BMW no pasan del 20%; los márgenes medios de Apple rondan el 40%. La fabricación automóvil es uno de los negocios es uno de los negocios más intensivos en capital que existen y, aunque a Apple le sobra liquidez, un coche no sería especialmente rentable.
  • Foco. Aunque Apple haya integrado sin problemas los procesos productivos de aparatos de electrónica que sólo son primos de un ordenador (¿cadenas de reloj de piel?), la producción automovilística es todo un mundo. La intensidad y atención que requiere un proyecto de esta magnitud son muy serias, y hay muy poco en común con el resto del trabajo de Apple más allá de los componentes software. Tiene una pinta tremenda de exceso de ambición, algo que se trataría mejor con una filial que desde la propia Apple.

Parece claro que Apple está trabajando en algo que tiene que ver con la gestión de un automóvil. Y en temas de baterías. Por desgracia parece también claro que se está metiendo en temas hardware. Y si el Wall Street Journal afirma taxativamente que Apple “se ha comprometido” (aunque no pueda citar la fuente) las papeletas son de que en 2019 haya un vehículo eléctrico semiautónomo en la calle muy relacionado con Apple.