No sabemos de dónde ha salido el rumor, pero sí sabemos que hay gente seria tomándoselo en serio.

Hace poco alguien recordaba en los foros de nuestra Comunidad que uno de los amigos de Jobs con asiento en el consejo de administración de Apple es el ex vicepresidente y ex candidato demócrata Al Gore. Jobs, aparte de vegetariano y aficionado a la filosofía oriental (entre otras muchas cosas), es de tendencias demócratas.

Por eso, cuando hemos leído la mención que el Economist, (la revista de negocios más respetable que existe) hace esta semana a que se le está empezando a considerar como candidato demócrata para gobernador de California (recordemos que Arnold Schwartzenegger está demoliendo el feudo más sólido que tenía ese partido en EEUU), no nos lo hemos creído… pero se nos han puesto los pelos de punta.

Porque una cosa es Pixar, en la que hace de dueño benevolente pero no se implica demasiado en el día a día… y otra cosa es California. Si Jobs se mete ahí tendrá que renunciar a cualquier implicación en Apple, y la sucesión (un tema muy interesante, por otra parte) será cuestión inmediata.

Lo cierto es que Jobs es lo más parecido a una estrella mediática con capacidad de gestión y complejo mesiánico que tiene la izquierda demócrata californiana en estos momentos, y necesitan algo parecido para combatir al Goberneitor con sus propias armas. Y que Jobs, desde su roce con el cáncer, está extremadamente lanzado.

Claro que seguimos sin creérnoslo. Lo malo del Economist es que aunque a veces patina en los detalles… tiene acceso a demasiada información de primera mano. Lo bueno es que en este caso, por varios detalles del artículo, parece que no lo es.

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