Con motivo de la celebración de las primeras quinientas ediciones, algunos amigos de nuestra mascota y protagonista han querido felicitarle. Pasen y vean.

Si queréis ver el cómic en PDF, o ver los fondos de pantalla e iconos conmemorativos oc n todos sus personajes y alguno más… pasad por Descargas. Segundo bloque de menús a la izquierda, apartado de Macuarium – Interface. Es decir, aquí.

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Como muestra, un botón: el cómic completo tiene cinco páginas.

Making of

Macuarianos, cualquier parecido de MacuLand con la realidad es pura coincidencia. Las semejanzas están en la mente del espectador, lejos de mí la intención de atribuir connotaciones piscícolas a notables miembros de esta comunidad, MacuLand es un universo paralelo y no confluyente con el mundo real, por así llamarlo. Todos los personajes son ficticios, interpretados por excelentes y peculiares actores, profesionales de la escena, mejores peces y padres de familia numerosa en su mayoría.

No se ha dañado a ningún pez durante su desarrollo ni a ninguna otra criatura trollesca (de hecho al troll ni le pagamos, le dijimos que era una feria ambulante y que al final podría comerse al pulpo, así que se fue tan tranquilo rechupeteando una manguera naranja vieja).

Tan sólo surgieron momentáneas controversias durante el "rodaje" que no voy a pasar a ennumerar, como se imaginan. Por ejemplo con Trotter, el pez-globo, que se desinchaba continuamente y había que estar todo el rato metiéndoles sustos para que se mantuviera inflado (no pensaréis que en la vida real el pobre Trotter está siempre así, esto es una fantasía, amigos). Venga a gritarle por detrás de repente, avisándole que venia a visitarle su señora, la almeja con agorafobia; o Cut-Ron el tiburón, que le arremetía sorpresivamente disfrazado de sartén.
Qué santo varón, el tiburón, no dio ningún problema, siempre dispuesto a echar una mano incluso los días que lo masacraban las 23 muelas de juicio. Si, ya sé que los tiburones no tienen, pero había que ser comprensivo con su síndrome de humano adulto con multiplicidad de contratiempos dentales. En realidad debían de dolerles los dientes de la última cena que se metió para el cuerpo, justo después de que el cocinero se despidiera sin dar señales de vida. Se habrá retirado fijo, el cocinero, digo, si ya se lo decíamos nosotros, ¿dónde se ha visto un chipirón cheff?

Pero eso no era nada comparado con Woods, el inglés, que no sabía ni papa del español y aún así se empeñaba en hablar en rimas, metiendo continuamente "morcillas" en "guiri" y protestando cuando no se lo aceptábamos. "¡Ceci est un excrément, ceci est un excrément!", gritaba todo el rato, y no lo entendía nadie, ni siquiera Rosco que estudío dos semanas en el afamado curso "Openning for the smart fish". Y todo el día dando la vara con su "Five o’clock tea". Como ya se imaginarán nosotros le avisamos que era imposible, ¿han intentado beber una taza de té bajo el agua? Claro, como insistía, se lo dábamos igual y ya se quejaba otra vez: "¡Me han eggcho aggujeros eng la taza, agujjeros engg la tazaa!" Lamentable. "Enggcima it´s very cold". Joer, eso sí se le entendía. No sé como será de espeso el Támesis, o cómo serán de espesos los tes ingleses, pero deben de tomarlos con cuchara y como los yogures.

Y ya el acabose con el propio Macu, claro, que tras haber coprotagonizado el relativo éxito de "Un Pez Llamado Macu", no quería el papel. "Yo no hago fotonovelas", me soltó cuando fui a entrevistarle. Probamos incluso con disfrazar a Cut-Ron de Macu y empequeñecerlo como a los hobbits pero quedaba raro y era muy caro. Además luego teníamos que disfrazar al chipirón de tiburón y agrandarlo… buff, que lío.
Al final lo convencimos, pero tuvimos que ceder mucho, para empezar el nombre del cómic, que pasó a llamarse "MacuLand" cuando el título original era "La Insoportable Angustia de una Lombriz Omnipresente", así, con mayúsculas que hace más profesional. Era un título con mucho más mensaje, pero las estrellas mandan. Y luego la tontería de que sólo podíamos fotografiarle el lado izquierdo, que era el bueno, y hubo que "voltearlo" digitalmente en todas las escenas, con lo que se descartó lo de vestirlo con una camiseta con frase reivindicativa.

No fue la única idea que se descartó, todas las referencias a grandes películas como "Big Fish", "La leyenda del indomable" o "El perro andaluz", fueron demencialmente sustitituidas por las recomendaciones de un pez de no más de veinticinco minutos de vida, el sobrino de Macu, que para más inri tuvimos que colarlo de rondón en un pequeño papel, con un resultado catastrófico. Hubo que disparar a 1/6000 para dejarlo "congelado", no se estaba quieta la criatura. Además no paraba de esconderle el papel de fumar a Aliño, el pulpo.

Un tipo muy tranquilo, por lo demás, el tal Aliño. Sólo un amago de altercado cuando la script le dijo que cojiera el micrófono para cantar la canción "con la derecha", y al pobre por poco le da una apoplejía al intentar computar la frase. Pero después de un pitillo remojado se le pasó, tampoco tuvimos que insistirle tanto para que dejara de cantar "Could you be love" de Bob Marley.

Pero los actores no fueron los únicos escollos, le encargamos a un tipo que nos hiciera una maqueta de la ciudad submarina de 4x6x2,5 metros, y el tío se nos presenta con una hecha en cartón piedra. "¡¿Y cómo diablos se supone que esto va a resistir el agua?!, dije yo, y el contestó "Hombre, pues yo me suponía que el agua iriá simulada con un panel de fondo".

"Vale, no es tan real pero me vale. Tú, el pintor, píntame un fondo marino en aquella pared. Tú, el de la gorra, baja al sótano y diles que paren de inundarlo". Si es que tenía que estar uno en todo.

En fin, al final salió para adelante la cosa, y con suerte podréis verlo por Macuarium. Si va bien, me retiraré a las ínsulas asiáticas, dónde toda referencia al pescado tiene que ver con la degustación.

Un saludo, Dani-Pei