Como todos sabemos, una de las consecuencias del paso a Intel es incorporar al Mac OS X a la gran familia de sistemas operativos que corren el mismo tipo de procesadores… a veces,  al mismo tiempo. 

Parallels, en concreto, permite que Windows corra dentro de una “máquina virtual” (VM), casi sin depender de Mac OS X y por tanto casi con el mismo rendimiento que si funcionara directamente (á la BootCamp). No es la única empresa que hace VMs, aunque de momento sí es la única que trabaja sobre Mac. Por no mencionar que ya está en español (link a la tienda Apple, por si interesa).

Y están trabajando para aumentar la ventaja. De acuerdo con la empresa, la nueva versión de Parallels incorpora algo que hemos mencionado un par de veces: la posibilidad de hacer funcionar aplicaciones Windows directamente en el entorno de Mac OS X. Para lograrlo, Windows está funcionando, pero no hace falta ni verlo. Esta prestación se llama “Coherence”, y permite incluso tener aplicaciones Windows en el dock de Mac OS X. También permite usar aplicaciones que estén en particiones BootCamp (es decir, puede usar aplicaciones y hasta el Windows instalados en una partición BootCamp). Podéis ver más, incluso un vídeo, aquí.

Lo que sigue faltando es lo que hace que la gente use BootCamp: soporte para tarjetas gráficas 3D. Parallels no sabe (aún) manejarlas. Y tampoco hay soporte para Mac OS X Server, aunque todo ello está en la lista de tareas que Parallels afirma que se harán pronto.

¿El resultado? Entre la gratuita VMWare Fusion (en beta pública), la extraoficial BootCamp, y Parallels, el Mac lleva camino de ser entorno ideal para hacer funcionar todos los sistemas operativos posibles. De hecho, me temo, es el único.

¿Para cuando Mac OS X virtualizado?

Lo malo de ésto es que nos recuerda algo muy importante que nadie está haciendo. Hoy en día, hay VMs de diferentes fabricantes que permiten correr cualquier sistema operativo sobre una máquina Intel. ¿Cualquiera? No. Un sistema operativo con manzana incorporada se resiste a funcionar sobre VM. O lo que es lo mismo: nadie puede instalarse Mac OS X en su PC, aunque sea en un entorno tipo Parallels.

Hubo amagos, como cuando VMWare, la filial de EMC que lidera ese mercado, apareció el verano pasado en la conferencia de desarrolladores de San Francisco, y todos pensamos que hablaría de virtualizar Mac OS X Server para otros OSes, o algo mejor. Pero todo se quedó en su actual beta de Fusion.

Y éso no sólo es una pena porque evita que la gente pueda conocer y usar el Mac con mucha más facilidad. También parece una tontería, porque precisamente un entorno VM, que se aisla del hardware concreto que use la máquina (y no da soporte a lo que no quiere), debería permitir que el Mac OS X se instalara en cualquier parte donde hiciera falta sin mayores historias, tal como Windows se instala en los Macs que lo necesitan.

Pero, ya se sabe, Apple es tímida ;-). Apple no quiere provocar a Microsoft, que ya demostró que no bromea cuando compró y exterminó a Connectix con su VirtualPC.

O no.

De momento. Porque EMC no es una empresa pequeña, precisamente, ni alguien a quien Microsoft pueda empujar. Si ve negocio, no tiene porqué esquivarlo.

La alianza con VMWare tiene un aspecto curioso, cuando uno se entera de las preguntas que están haciendo sus técnicos, y que tienen muy poco que ver con el soporte de Windows sobre Mac, y mucho sobre el de aplicaciones Mac sobre Windows.

 

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