Es la forma escogida por el diablo para matar el tiempo cuando se aburre, dice el refrán. Y aburridos están los usuarios de Mac, ciertamente. Así que en este articulín haremos una meta-revisión, o sea, una prueba indirecta de la bondad o maldad de Snow Leopard.

 

Entonces, ¿cómo va Snow Leopard? Según las pruebas publicadas, bien. ¿Y qué opina El Usuario (o La Usuaria)? 

Pues uno mira y remira los foros, y no ve posts apocalípticos, escritos por usuarios o usuarias acongojados o acongojadas, inermes ante el ordenata que ha engullido sus datos, Reparando Permisos, Pasando el Onyx, sacrificando gallinas o pidiendo un exorcista porque la pantalla da vueltas, con un pentagrama invertido en el centro rodeado de extrañas y siniestras inscripciones, mientras el puerto Firewire escupe unas babas verdes.

No. 

Y parece quedar patente que una mente desocupada es una mente atormentada. Si no, ¿a qué viene la obsesión con que si el kernel arranca de 32 ó 64, que si cómo puedo probar, que si quiero que arranque en 64, en 32, o incluso en 47,5 bits, si es posible, y tantas otras estupideces?

Pues hay una única y demoledora razón: A pesar de que se trata, creo, del cambio más profundo que se ha hecho en toda la historia de Mac OS X, a todo el mundo le está funcionando tan bien que se aburre, que no puede creer que no le de problemas, que seguro que incluso dudan de haberlo actualizado. 

Apple, maestros y maestras, que lo habéis bordado. Eso si, las moscas tienen que estar de los nervios tanto esquivar rabos. Menos mal que Greenpeace no protege a las moscas, porque si no os ibais a enterar.