Hoy recuperamos la tradición de publicar historias de los nuevos maqueros (que nunca mueren, sino que se renuevan) con este estupendo relato del usuario de los foros LmCs.

Dejemos que sea el quien nos lo cuente…

Bueno, pues tras largo tiempo sin pasar por aquí (el trabajo quita mucho tiempo, y además estoy en el proceso de montar mi casa  : y podéis imaginar: hipoteca, muebles, limpieza, y demás cosas…), voy a aprovechar un aniversario importante para contar un poquito mi historia de Switcher.

  • 1.- Los comienzos. 

En octavo de EGB vino mi primer ordenador. Había hecho un curso de Basic, y estaba entre un MSX y un Amstrad CPC. Cayó este último, con su monitor de fósforo verde y sus juegos en cassette. Al medio año ya me  picaba la programación casi más que jugar al Manic Miner. Programé una agenda electrónica, que guardaba los datos EN CASSETTE!!, un programa de cálculo de fractales, y cosas así. Empecé mis pinitos en el lenguaje Pascal y me hice aficionado al WordStar (todo esto en CP/M con una disquetera que me agencié). Fue, junto con la del Mac, la época más satisfactoria y creativa que he tenido en informática.

(tuve uno igualito (qué tiempos…))

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  (tuve uno igualito (qué tiempos…))

 

  • 2.- El mundo PC.

Recuerdo que casi antes de ver PCs, vi un Mac. Fue en primero de BUP. Con un amigo fuimos a Informat, cuando era una feria técnicamente aceptable ;). Recuerdo perfectamente el impacto que nos supuso aquella interfaz asombrosa, comparada con la frialdad de la línea de comandos de MSDOS. Pero en aquel momento, para dos chavales, aquello era la lejanía absoluta, la tecnología cara e inalcanzable. Y al final cayó el primer PC, un EPSON PC J1, un 8086 con disco de 5 1/4, mis primeros programas portados del BASIC del Amstrad al GWBASIC de PC, y aquellos horrendos juegos CGA…
A partir de ahí, y de forma autodidacta, me aficioné a montar mis propios PC. Del EPSON a un 80286, ampliación de memoria, disco duro, etc… Y las primeras señales de rebelión contra Microsoft: el DRDOS de Digital ya era INMENSAMENTE superior a MSDOS en cualquier terreno, y me apunté rápidamente a él.

 lemmings

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

(qué pecero no ha jugado con los lemmings…)

 

  • 3.- Windows y demás malas hierbas…

La transición a la facultad de informática coincidió con las primeras versiones usables de Windows. La facultad no es lo que se dice la meca de los estándares abiertos: en aquel momento, en ordenadores personales todo era PC con Windows, y en grandes sistemas, DEC VMS. Ni Apple, ni IBM, ni Unix, ni gaitas. Así que te adaptabas a lo que había. Yo seguía peleado con el mundo y no soportaba ver como Lotus 1-2-3, o WordPerfect iban de pena en Windows 3.1, básicamente por las trabas técnicas que ponía Microsoft. En aquel momento IBM hizo una gran apuesta comercial por sacar su impresionante OS/2 Warp antes de que saliera Windows 95 (no sé si recordaréis los anuncios con Antonio Resines y su "yo soy un Warper"). 🙂 Valía 11 o 12000 pts, y me lo compré sin dudarlo. No sabéis lo que vacilaba poder ejecutar aplicaciones Windows 3.1 más fiablemente y más rápidas que en Windows 95, y necesitando menos memoria!. Y hacer prácticas de la facultad con compilador gcc (os/2 tuvo una gran base de aplicaciones de software libre, un poco la filosofía que luego cuajó sobre Linux: compiladores, editores gráficos y de texto, proceso de textos…). Fue mi segunda gran época en informática.

os24_win31

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

(Gran sistema operativo) 

Con un modesto 386 con 4 megas hacía más y mejor que cualquier máquina con Windows 95. Aguanté así hasta el 97, 98 (la fase Windows 95 me la pasé felizmente 🙂 ). Al empezar a trabajar, y con la llegada de Windows 98 me adapté a la situación y comenzó a caer Windows en mis PC. Ya era difícil encontrar soft o drivers de nuevo hardware para OS/2. Y llegó la etapa gris… Windows 98, Windows ME (arghhh), Windows 2000, XP… Alguna satisfacción a nivel empresa (como el tema de los servicios de terminal server, muy superior a vnc y cosas así), pero ninguna a nivel usuario. Entre medias, en plan contestatario, mis pinitos con Linux. Antes de empezar a trabajar, en la transición de OS/2 a Windows, vino mi segunda gran impresión con Apple: en la Fnac vi los hermosos iMac de colorines. Estuve muy muy cerca de lanzarme, pero mi presupuesto de estudiante no daba aún para ello. Me arrepentí más de una vez de no hacerlo ….

  • 4.- …y al fin la luz!

En noviembre de 2004, a mi torre de aluminio Pentium 4 con Windows XP le compré una flamante tarjeta gráfica Geforce NoSeCuantos, y le instalé Doom 3. Tras jugar unas horas me paré a pensar en qué hacía con ese ordenador en casa. Tenía el portátil del trabajo, y además, en casa, una torre que hacía un ruido tremendo para ventilarse, en que perdía más tiempo en mantenerla limpia de virus y spyware, y en la que Doom 3 ya iba a trompicones. Fue, os lo aseguro, una decisión casi inmediata: no pienso seguir así. Para casa quiero un ordenador silencioso, eficaz, y SIN Windows. Abrí dos opciones: o comprarme un portátil e instalar Linux, o mirar un Mac. No me asustó no haberlo usado nunca (tengo suficiente experiencia para lanzarme). Empecé a mirar  páginas Web, encontré Macuarium 😉 y en diciembre di el paso y encargué un iBook 12'' ampliado de memoria y disco, más un iPod 20Gb. Llegó en Navidad. Y comenzó la tercera etapa en la que más he disfrutado de la informática 🙂
Finalmente, hace ahora un año (por eso lo del aniversario) compré a través de Macuarium un maravilloso PowerMac G4 Cube. Lo considero de verdad mi punto de partida en el mundo Mac. Y una de mis mejores compras. El iBook fue la iniciación, pero el Cube me ha permitido empezar a disfrutar de verdad: programar cosas, montar bases de datos, ahora acabamos de preparar un foro para la comunidad de propietarios de mi nueva casa :)…

cube

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

(hermoso y capaz…) 

Ahora estoy montando mi casa  😛 y tengo claro lo que pondré de Media Center 🙂 y mientras que Apple me permita dedicar mi tiempo a crear cosas y disfrutarlas, usando un hardware hermoso, fiable, y bien construido, y no a pelearme con software que no funciona o no es usable, como pasa con Windows, seguiré disfrutando de Mac mucho tiempo….

Un abrazo,

Luis Miguel