Usted puede ser Switcher. Pregúnteme como.

 

Un guión televisivo cualquiera.

Dramatis personae:

Esteban: Abogado, casado y con un hijo de 4 años.

Guillermo “alias Billy”: comercial de seguros, casado y con 2 hijos de 13 y 10 años, vecino de rellano de Esteban.

[Subiendo por el ascensor]

G: Hombre, don Esteban. ¿Qué tal la jornada? ¿A cuántos ladrones has puesto hoy en la calle?

E: Yo también te quiero, sabes.

G: ¡Qué salao que eres! Jajaja ¿Qué tal el peque en el cole nuevo?

E: Se defiende bastante bien, es más inteligente que su padre el chaval, está aprendiendo a leer. Yo a su edad creo que no hacía ni la mitad que él. ¿Y los tuyos como lo llevan?

G: Fatal, les piden un montón de trabajos y el PC que les compré a principio de curso les hace la cabra a base de bien.

E: Ya, en los PC ya suele pasar eso.

[El ascensor se para y salen al rellano]

G: ¿Qué quieres decir?

E: No, nada, Billy. Yo no tengo ese problema. No uso PC.

G: Menuda matada macho. ¿Redactas tus demandas con la Olivetti?

E: No, simplemente tengo un Mac.

G: ¿Un Mac? ¿Y eso que es?

E: Un ordenador que no usa Windows.

G: ¡Anda ya! Eso debe ser de cuando Carolo. Y mis hijos necesitan tener lo último, navegar por internet para buscar información para los trabajos, incluso hay profesores que les obligan a enviar los trabajos al colegio por correo electrónico. No pueden tener un ordenador viejo.

E: No es viejo, es totalmente actual y puede hacer las mismas cosas que hace el tuyo. Después de cenar te pasas por mi casa y te lo enseño que ahora me está esperando mi hijo para que lo meta en la bañera. Hasta luego.

G: Vale, ya vendré, aunque solo sea para gorronearte un café. Pero dudo mucho que si no tiene Windows me sirva.

[Cada uno abre la puerta de su casa y entra]

¿Quién puede tener un ordenador sin Windows que es lo que usa todo el mundo? Este tío alucina… un Mac. Cariño, ¿qué hay hoy para cenar?

[Fundido a negro]

Esta introducción, por mema que pueda parecer, se ajusta muchas veces a la realidad. Yo mismo tenía ese mismo prejuicio: ¿Para qué tener un Mac si no tiene Windows?

Ahora me la puedo responder, pero desde otro prisma: tengo un Mac precisamente para no tener Windows.

Esta es mi historia, de cómo llegué a esa conclusión. Si te apetece, te invito a leerla y a pasar un buen ratito.

MIS WINDOWS, MIS PROBLEMAS Y YO

Desde pequeñín rodeado de entrañables máquinas: un ZX Spectrum, un Oric-1, un Oric Atmos, un Spectrum +2, mi primer 8086, mis primeras ampliaciones… más disco, más RAM, una gráfica mejor… Esas peceras fueron evolucionando en virtud de los nuevos chips: 286, 386, 386 con coprocesador matemático…

En esos tiempos de “línea de comandos” ni siquiera sabía que existía un SO con GUI, leía en las revistas especializadas noticias relacionadas con Macintosh pero les prestaba poca atención, la verdad. En esos tiempos ya se estilaba instalar el Windows 3, aunque la verdad, para alguien que se había curtido en la c:> del MS-DOS era un engorro, lo único que hacía era volver amigable la pantalla y obligarnos a usar el ratón, pero los grandes programas seguían funcionando “desde fuera”: dBASE III, WordPerfect, Clipper… lo divertido era quedarte con el personal a base de comandos.

Incluso los virus de esos primeros PC eran divertidos: el de la pelotita botando, el de la galleta… a quien tenía un Flip o un Jeru era el Rey del Mambo, ya que aprendía desde ese momento a formatear el disco duro, trabajo que con el paso de tiempo el propio SO de Microsoft obligó a estandarizar.

Y junto con los virus las constantes actualizaciones de la máquina, o ya directamente la compra de PC nuevo: los primeros Pentium, el II, el III, el IV, reinstalaciones de Windows, problemas con DLLs y drivers, incompatibilidades, pantallazos azules… lo típico. Creía que usar ordenador era aceptar esos contratiempos, algo a lo que estaba acostumbrado como pudiera ser cualquier avería en un coche. Por fin la GUI en los PC tenía un “valor añadido”: darnos más dolores de cabeza. Microsoft convirtió la excepción en hecho normal, el error en éxito comercial y la inmundicia en reluciente oro.

Los poltergeist informáticos se convirtieron en parada obligada y consentida a todos sus usuarios, engañados por lo que tenía que ser el OS definitivo (ya en 1995) y que no lo ha sido nunca (ni el 98, ni el Me, ni el XP, aunque este último parece más estable) y ya nos amenaza con la quintaesencia en OS: el Longhorn. Esa es la espiral perversa del mundo wintel.

Diríamos que lo mío era una relación con la informática, asexuada por supuesto, de usuario resignado que se había ido adaptando a lo que buenamente conocía… ¿Asexuada? Borremos lo de “relación asexuada por supuesto” y pongamos “sodomía permanente por parte de los de Redmond”, se ajusta más a mi realidad.

Si había “luchado”, digámoslo así, contra los cuelgues de Windows, si había aprendido DOS con los 8086, Windows 3 con los 286 y adaptado al primer Windows, el 95, con el 486 DX2 a 66 MHz… ¿por qué no debería hacerlo con Mac OS?

MI PRIMER MAC

Mi switcheo fue gracias a un buen amigo, periodista él, que trabajaba en un canal local de televisión. Me enseñó la estación de edición de video: un G4 450 con 2 monitores, conectado a un VTR más otro monitor de televisión. Me hace una demo y flipo en colorines. Le digo que eso está bien en cuanto a edición de video y maquetación y estas mariconaditas que hacen los Macs, pero que para ordenadores para hacer cosas “normales” (Word, Excel, Internet, Juegos, …) los PC no los gana nadie. Me como mis palabras: estuve un día viendo como trabajaban en ese Mac, ví que dándole una caña de impresión, moviendo ficheros de muchos megas, montando y editando y ripeando canciones del CD era muy superior a mi último PC por el que pagué una cantidad de dinero que en comparación al precio de un Mac encuentro que fue tirar literalmente el dinero, mala calidad a un precio de mercado tentador.

Mi primer Mac fue el Quicksilver G4 733 en Julio del 2001. Tenía que ser un Cube, pero las argucias del vendedor (que si no podría ampliarlo, que dejarán de hacerlo por problemático,…) me decantó hacia el Quicksilver, del que no tuve queja alguna, todo lo contrario: a día de hoy está como servidor en la red pecera de mi empresa, razón por la que me agencié uno de esos G5. Aunque el no comprar el Cube me dejó ese sabor agridulce… que 2 años después enmendé.

El cambio a Mac fue un salto al vacío. Realmente no tenía ni pajolera idea de cómo se arrancaba, fue de esas cosas que haces inconscientemente, te autoconvences de que es lo que necesitas y lo compras. Te encuentras ante ti esas enormes cajas (lo compré junto con un Studio Display 17 CRT a juego, como tiene que ser), las abres, sacas los porexpan con extremo cuidado… es como un rito, “eso” no pasa cuando compras un televisor o una nevera o un scalextric, mucho menos con un PC: en un Mac parece que estés abriendo tu pequeño tesoro… mi tesssssssssssoro. Dejando aparte la visión extática, una vez montado, me asalta la duda…

MAC OSX…¿ES FÁCIL?

Rotundamente sí. Para un usuario pecero medio avanzado, como creo que soy, fue bastante fácil adaptarme al X (el 9 lo usé poquísimo). Sin embargo, en usuarios noveles, que han pasado por casa, le ha sido muy fácil adaptarse al X, incluso lo han encontrado divertido: la anécdota del Exposé de Camarmac y el Messenger, es exactamente la misma que ha ocurrido en casa.

Y es que cuando algo está pensado para ser útil y funcional, y tiene el añadido de la sencillez y la belleza, se convierte en una epifanía, la revelación al pecador de una verdad ocultada a posta por poderes fácticos. Así es como me he sentido cuando intuitivamente y sin dolores de cabeza aprendí a usarlo. Lo cierto es que me divierto utilizando mi Mac y su X.

Respecto a lo que comentaba antes sobre lo de la poca calidad de los PC creo que el punto de inflexión entre estos y los Mac (ambos son hierro y plástico) reside en la estabilidad y fiabilidad de los sistemas operativos. El Windows es algo que da la sensación que siempre ha estado en fase Beta y siguiendo la estela del 8 y del 9. Con el X el bofetón es de impresión.

Si algo cojea el Mac es en el apartado de juegos. A mi edad (qué viejo soy con 35) aún soy jugón y que dure. Es cierto que la plataforma jugona que han escogido los desarrolladores ha sido el PC y en los últimos tiempos se están decantando ya más certeramente a las consolas. También tengo que deciros que en el PC había pocos juegos de última generación y grandes efectos que acabaran enganchándome, solamente lo lograron los NBA Live, algun FIFA, el Doom, el Command & Conquer, el Commandos y pocos juegos más, aunque recuerdo otro tipo de juegos sin tanta parafernalia gráfica mucho más adictivos como Jones in the Fast Lane o los PCFutbol. Sin embargo en el mundo Mac, y gracias a los compañeros del Clan Mac.u, he quedado más que enganchado con solo 2 juegos: el Ghost Recon y el Tactical Ops.

ACABANDO YA, QUE TE HACES PESAO

Vale, vale, sin atosigar, un poquito de porfavó, hombre… En conclusión, mi historia de switcher es totalmente agradecida a una máquina que finalmente ha sabido mostrarme que un ordenador era algo con lo que se podía trabajar en serio y sin miedos a repentinas disfuncionalidades. El Mac me ha proporcionado esa sensación.

Chimpún.

Dani….Orbital en Macuarium.

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