Hasta hace un par de días, se pensaba que la capacidad de los métodos de fabricación actuales estaba tocando techo, y que cualquier nuevo gran salto requeriría una tecnología radicalmente nueva.

De acuerdo con IBM, cuyos investigadores van a comentarlo hoy (dentro de unas horas) en una feria tecnológica que tiene lugar en San José, California, no va a ser necesario cambiar a métodos nuevos, más caros y menos probados… a corto plazo.

De acuerdo con IBM, el proceso de litografía óptica que se usa actualmente puede crear circuitos con una anchura de un tercio del estándar actual. En palabras de Mike Ross de IBM, "la gente no lo creía posible. Ahora, confiamos en que lo es (…) Eso significa más densidad de memoria o más capacidad de memoria en menos espacio. (…) Pueden ir en cualquiera de las dos direcciones."

De acuerdo con Robert Allen, del centro de investigación de IBM en Almadén (California), "nuestro objetivo es llevar la litografía óptica hasta tan lejos como podamos para que la industria no tenga que cambiar a alternativas más caras hasta que sea absolutamente necesario. Estos resultados son la evidencia más fuerte hasta la fecha de que tenemos al menos siete años de espacio antes de que se necesiten cambios radicales en las técnicas de fabricación de chips".

En concreto, los investigadores están usando litografía óptica "ultravioleta-profundo" para tallar circuitos de 29,9 nanómetros. Eso está por debajo de lo que se creía el límite (32 nanómetros) y es apenas un tercio de los 90 nanómetros de la mayor parte de los chips actualmente en producción masiva.

Todo tiene un límite

Pero no todas las limitaciones de deben a la dificultad de hacer circuitos cada vez más delgados (con las limitaciones que propia estructura atómica impone). Hay que recordar que el funcionamiento de los circuitos cuando las cargas están demasiado cercanas tampoco está bien dominado, a pesar de cambios en los materiales experimentales en los últimos años.

Dicho en otras palabras: la "ley de Moore" que predice un incremento exponencial y contínuo de la capacidad de proceso disponible para los ordenadores (gracias a un contínuo aumento de los circuitos que caben en un procesador) lleva tiempo perdiendo gas. De ahí los Dual Core, y de ahí muchos más cambios.

En los próximos años veremos muchas más formas de intentar resucitar la Ley de Moore, ya sea con arquitecturas más complejas o con nuevas técnicas de fabricación. Ya hay ensayos y teorías sobre nuevas formas radicalmente nuevas de gestionar la información. Si serán simplemente muletas para Moore o abrirán fronteras nuevas en la capacidad de proceso, y con ello en lo que podemos hacer con los ordenadores… lo sabremos pronto.

Aparentemente, en no mucho más de siete años.

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